viernes, 20 de marzo de 2009

Hola a todos: Informo que la Secretaría de Educación de la Nación declaró de Interes Educativo a la Marcha Mundial. Adjunto la resolución. Abrazos Roberto

martes, 9 de diciembre de 2008

CPNV - Tucumán - Argentina

CPNVA - Neuquen - Argentina

CPNVA - Resistencia - Chaco - Argentina

CPNVA - La Pampa - Argentina

CPNV en Castelar - Moron - Argentina

1er. Simposio Internacional de “Ética en el conocimiento”

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UN Cuyo y
Punta de Vacas, Mendoza, Argentina.
12 al 15 de Noviembre 2008

“Ética, Cultura y Espiritualidad” Mesa de Intercambio: “No Violencia Activa”, Ponencia : “La raíz de la violencia y la espiritualidad” Por Juan José Pescio y Patricia Nagy

La cultura violenta, en la que estamos inmersos, se caracteriza por el individualismo competitivo y el autoritarismo.

Ambos rasgos de la cultura no son más que consecuencias del proyecto de vida posesivo y centrado en el éxito personal, que es la base del comportamiento individual y colectivo violento.

Este proyecto de vida individualista y posesivo, está basado en el supuesto erróneo acerca del mejor camino hacia la felicidad, que dice: “la actitud posesiva que impulsa a cada persona a apropiarse y acumular bienes tangibles e intangibles (a los que denominamos lo mío) va a llevar a la felicidad al individuo y al conjunto”.

Sin embargo, observamos que una vez aceptada por uno esta dirección mental, las demás personas pasan a ser competidores, obstáculos o medios y se crea la condición de la desconfianza, el temor y la soledad.

Pero ocurre que además de esta situación oprimente que se origina en nuestro mundo interno, (primera señal de alarma sobre el error de dirección mental) en el mundo externo ya existe una construcción histórico social basada en este mismo proyecto, vale decir, la actual cultura mundializada, individualista y competitiva plasmada en leyes, instituciones y costumbres, e instalada como sociedades injustas y violentas.

Entonces, este proyecto individualista posesivo que aceptamos porque no hay opciones como camino personal, es reforzado por la influencia de los ámbitos externos condicionantes a saber: cada una de las instituciones existentes, (tales como la familia, la educación, los medios de información, la economía y la política, etc. Estas instituciones son moldeadas por la omnipresente actitud mental posesiva.

Entonces estos dos factores: el proyecto posesivo personal y los ámbitos externos condicionantes, bloquean el impulso a ponerse en el lugar del otro, a la compasión y al amor.

Estos impulsos son los que pueden formar una comunidad solidaria y abrir el corazón y la mente a la unidad con todo lo existente.

Surgen del interior cuando se suelta la contracción emocional permanente. No pueden ser impuestos por una moral externa.

La Propuesta
Sólo la conversión en la dirección de la vida hacia un proyecto solidario y de contacto con lo sagrado (nuestra espiritualidad), puede permitir reemplazar la competencia individualista por la cooperación y el autoritarismo por la participación en las decisiones. Pero esta cultura propone una sola opción. No hay elección posible. Solo hay sufrimiento y confusión.

Por eso es necesario ofrecer a cada conciencia, ámbitos para conocer y practicar esta nueva opción de “dar en lugar de tener”, “soltar en lugar de acumular”,” acercarse a la profundidad del sentimiento, en lugar de huir de el”, para que cada persona pueda realizar por si misma la elección intencional de la dirección mental que hace verdaderamente feliz y libre al ser humano.

Este es el fundamento que nos lleva a la construcción de ámbitos permanentes, donde se pueda aprender a vivir esta nueva dirección de vida como valor central y se des-aprenda la dirección anterior. Tratamos de poner a grupos humanos numerosos, en presencia de otra opción en el plano individual, institucional y comunitario -social.

Interpretamos que este “ámbito mayor permanente” es el Humanismo Universalista, construido en la teoría y en la práctica por Silo y por una gran cantidad de gente que escuchó y multiplicó su mensaje durante 40 años.
Dentro de este ámbito y siguiendo su orientación general, surgen formalizados desde hace 6 años los “Consejos permanentes de la no violencia activa y redes” como una contribución colectiva que facilite esta conversión del proyecto de vida individual y de los ámbitos institucionales y sociales existentes.

El fundamento pedagógico de la propuesta de los CPNVA es que el cambio de hábitos arraigados se produce sólo cuando nos involucramos en ámbitos permanentes que nos influyen para dejar de hacer lo que nos perjudica hasta olvidarlo (des-aprender) y nos impulsen a hacer lo que nos beneficia verdaderamente, hasta que esto se convierte en un hábito nuevo.

Los participantes eligen estar en esos ámbitos como primer acto de libertad, vale decir, eligen en su interioridad la nueva dirección de vida y también reconocen la necesidad del cambio institucional y social simultáneo para sostenerse el propósito.

Dicho de otro modo, los “Consejos permanentes por la no violencia activa en las instituciones”, surgen de la intención de crear ámbitos permanentes en los que la práctica solidaria y la reflexión cotidiana en espacios participativos sobre el origen de la violencia en los planos Individual, Institucional y Social, abra paso a la conversión en la dirección de la vida.

Estos Ámbitos Institucionales Permanentes requieren de “ámbitos mayores inmediatos”, tales como los Nodos (o Redes Locales) y las Redes Nacionales e Internacionales para que los ayuden a consolidar y expandir el proceso de cambio que han iniciado con la Capacitación.

El Proceso de Capacitación esta ampliamente desarrollado en el libro “Hacia una cultura solidaria y no violenta”. Es una guía o manual sobre como formar Constructores de CPNVA y Nodos. www.consejosnovioencia.org

En este momento, los Consejos PNVA, los Nodos y la Red son ámbitos permanentes que trabajan en esta dirección y están en un proceso acelerado de consolidación y expansión, en la mitad de las provincias argentinas y más de 10 países.

Como se iniciaron
Las ideas que dan dirección y fuerza a la propuesta, nacieron del contacto con algunas experiencias espirituales, consecuencia del choque con la evidencia del sinsentido de la vida si todo termina con la muerte.

De esta fuerte “caída en cuenta” sobre la finitud, surgió un estado en el que cesaba toda búsqueda y en esa quietud y en ese silencio interno, apareció un nuevo funcionamiento de la mente, en el que se experimentaba la verdadera libertad y felicidad.

Y esta experiencia nueva de la vida, hizo surgir un profundo afecto por todo lo existente y un agradecimiento que iba más allá de lo habitual.

Esta experiencia intensa, llevó no solo a querer repetirla y aumentarla, sino también, a indagar las condiciones que nos alejaban de ella.

Al intentar comprender lo que nos aleja y lo que nos acerca de aquello que buscamos tan intensamente, aparece como una síntesis luminosa la alegoría del “carro del deseo” que Silo relata en la Arenga del Sufrimiento 69.

Lo que nos aleja es la propuesta individualista acumulativa y posesiva de felicidad de esta cultura mundializad. Esta es la raíz de la violencia y del sufrimiento mental. Lo que nos acerca, son los ámbitos solidarios y no violentos activos, constructivos, donde se facilite el servicio y se cree la condición para la “humilde búsqueda de la luz en el propio corazón” en la quietud interna.

Estas verdades era necesario llevarlas a grandes conjuntos humanos para que el cambio se instalara en el sistema mayor de la CULTURA, porque de no ser así, se impondría la dirección posesiva y violenta indefinidamente.

Por eso se comenzó a intentar reorientar instituciones, mas que individuos y a pensar en armar redes de Instituciones que estuvieran en esa misma dirección.

Sin duda que todo lo dicho hasta aquí, es una interpretación de la realidad interna y externa, que nos posibilita organizar la acción de cambio.

¿Cómo funcionan los CPNVA, los Nodos y Redes?
¿Qué resultados concretos se están logrando y se esperan lograr?
El CPNVA en una institución, está coordinado por un grupo motor que impulsa y promueve un modo de gestión participativo por la designación de representantes de todos los sectores y la constitución de la “asamblea solidaria”.

En ese espacio de decisión de la A.S., formalizado y periódico, prima la escucha y el diálogo entre las partes.
Allí, los participantes mismos deciden como satisfacer en el plano institucional, las necesidades de afecto, participación y sentido, priorizando la cooperación sobre la competencia y la utilización del conocimiento para superar el dolor y el sufrimiento de la gente en proyectos de aprendizaje-servicio con promoción social.

En el plano individual (interior) estos participantes, convertidos en agentes multiplicadores del cambio, trabajan para alcanzar su paz interna en relación con el pasado, la esperanza en el futuro, la distensión en el presente e incorporar un enfoque no violento activo del cambio, y tratan de construirse un proyecto de vida solidario orientado por sus aspiraciones profundas.

En el plano comunitario-social, las instituciones con CPNVA, se organizan y construyen condiciones para la superación de la desigualdad de oportunidades. Contribuyen a superar los resentimientos de las poblaciones e impulsan una democracia participativa real. Los CPNVA se integran como parte de los Nodos locales y de la Red, en un proyecto mayor y se suman a la Marcha Mundial.

Los Nodos
Se caracterizan por tener un Grupo Motor, que coordina el Centro de Formación Permanente para Constructores de Consejos y para Formadores, la Comisión de Seguimiento de los Consejos y un Equipo de Difusión (para Foros, contactos institucionales, etc.).

Esta estructura se suma a la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, y trabajará para capacitar a grandes conjuntos y ofrecerles una herramienta para la acción hacia el mundo, a quienes se sientan movilizados por el signo de la transformación mundial que estamos promoviendo.

La Marcha, constituye en este momento, la herramienta de máximo nivel para el cambio cultural y social que buscamos.

Finalizando:
Con esta Propuesta de acción no violenta activa en los tres planos, (los CPNVA y la Red), se aspira a contribuir en la construcción de una nueva cultura global solidaria y no violenta.

Esta nueva cultura, creemos, es como el “nuevo ropaje” que necesitará vestir el espíritu humano en esta nueva etapa evolutiva.

Creemos también que este “espíritu” en su marcha ascendente, nos está inspirando como especie, a realizar esta construcción en este momento.